La película Hermano, ganadora del Premio San Jorge de Oro del Festival de Moscú, además del premio de la crítica y el otorgado por el público, arribó en su cuarta semana a los 110.000 espectadores, convirtiéndose en la más taquillera del cine venezolano en lo que va de año, por encima de subHysteria de Leonard Zelig (53.200) y Amorcito corazón de Carmen Roa (17.150).
La ópera prima de Marcel Rasquin cuenta la historia de dos hermanos de crianza que quieren jugar fútbol en un país de tradición beisbolística y con los obstáculos propios de una nación en crisis: violencia, drogas, embarazos no deseados, mafias. A eso se suma la venganza. La película, protagonizada por Eliú Armas y Fernando Romero, sigue en cartelera y dona Bs 1 por cada boleto a Unicef, uno de los patrocinadores.
Rodrigo Llamozas, gerente de distribución de Cines Unidos, destacó: "dos de los cinco días de mayor taquilla que ha tenido la película ocurrieron en su tercera semana de exhibición, algo poco común por cuanto las películas en general, independientemente de que sean venezolanas o no, suelen hacer la mayor cantidad de espectadores durante su primera semana".
Por otro lado, Cheila. Una casa pa' maíta, de Eduardo Barberena, registró en su segundo fin de semana 14.000 espectadores. Lamentablemente, la tendencia es que sea canibalizada por otra producción de la Villa del Cine que estrena este viernes, Habana Eva, de Fina Torres. Cheila podría superar, no obstante, a películas como Des-Autorizados de Elia Schneider, que durante poco más de tres semanas registró 14.900 espectadores.
La cinta de Barberena, con guión de Elio Palencia, cuenta el drama de una chica transexual (Endry Cardeño) para encontrar cabida y aceptación en su propia familia y lo cruel que pude llegar a ser este ámbito para todo ser "diferente". Habana Eva viene de un exitoso preestreno en Los Ángeles. Protagonizada por Prakriti Maduro, es la historia de una costurera que se debate entre la rutina o el cambio radical.